Archivos para Julio 15, 2008

Clases de descivilzación 3

Ya superado el primer nivel en la descivilización, los sentidos son más agudos y aprendí que los motoristas salen de la nada, y ahora con la nueva modalidad de “delivery” (¡Oh, Guacanagarix!). Lo mejor es que estas cosas uno las aprenda de joven porque hay más habilidad al conducir, pero es malo, porque el daño a una mente joven es mayor y más profundo…

Nivel 2: Grandes avenidas y calles interiores en el Distrito Nacional. En este nivel ya uno se va enfrentando a más obstáculos y conociendo las “voladoras” con sus “pichers” y a los carros de concho. Estos vehículos son conducidos por entes híbridos entre orcos y un material amorfo desconocido, los pichers de guagua son orcos de casta (salvo honrosas excepciones, y no sé de ninguna). Tienen la capacidad de llevar a casi cualquier conductor hacia el lado oscuro de la fuerza, desatando una furia incontenible y con ella gran creatividad para imaginar torturas y situaciones de violencia cual legionario romano.

Nivel 3: La Charles, San Vicente, Isabel Aguiar, Duarte, Mella. Sólo por mencionar las más emblemáticas. Estas avenidas proporcionan ambos, calidad y cantidad de situaciones. Las imprudencias cometidas son atroces en el estilo y nunca cesan. Los carros públicos no caben, pero están siempre en el medio. Nunca falta la yipeta de un dominican york para cometerla, especialmente en la Charles y San Vicente. Si uno es muy sensible, sólo le queda pararse a la derecha a llorar, o apelar a su sentido de supervivencia, ponerse el cuchillo en la boca y salir a comer gente.

Nivel avanzado: No apto para extranjeros ni señoras con problemas del corazón. Aquí entran las intersecciones de paradas y comerciales: entrada de Manoguayabo, el 12 de Haina, el 9 de la Charles, Duarte con París, Pica pollo de Los Mina, Ovando con Gómez, entre otras. Si se quiere mantener la cordura es bueno andar con los vidrios arriba, aire y música suave, suave, esto es muy importante, por lo menos para mí. Vuelan las amenazas, malas palabras, uno le tira el carro arriba a cualquiera, al guagüero no le importa chocar y a veces a uno se le va la cordura. Siempre hay que recordar los motoristas. Aunque uno se las arregle para salir con el carro sin rayones o choques, la integridad puede sufrir mucho, y viene ese sentido de culpa…

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