Archivos para Agosto, 2008
Sábado, Agosto 30, 2008
· Archivado en Acabadera, De vivir aquí, y otros males · Tagged El desahogo
Ya había publicado una entrada refiriéndome a las noticias de este país. En nuestros diarios hay de todo, y ví una carta pública (que por ser pública creo que puedo opinar de ella) que me la bufeó a nivel (me salió lo ochentero). Pues sabemos del despelote que se ha armado con los decretos del presidente de nuestro pís país para nombrar gente en las secretarías y demás.
Hubo una doña a quien no le gustó lo que le dieron, pero parece que en la sala de su casa la aconsejaron y aceptó (la Secretaría de la Mujer), a otro le hicieron un tumbe con INESPRE (¿existe?) y a otro lo desconsideraron con la Secretaría de Medio Ambiente (ahí se necesita un superman). Pues en relación a la negativa del último aludido de tomar esa función en Medio Ambiente y no aparecer más nadie o algo así, aparece esta carta del tipo “ni la pido ni la goloseo, pero si me la dan me la jondeo” con un extracto que copio a continuación:
Carta Pública
Al: Dr Leonel Fernández Reyna
Honorable Sr. Presidente de la República
Excelentísimo Señor Presidente:
Muy cortésmente….(saludos, bendiciones y saludos)
Ya se conoce, el rechazo Sr. Presidente, por parte del Dr. Jaime David Fernández Mirabal, de su designación en tan importante función, [secretario de Medio Ambiente] en ese sentido como Presidente de Optica ALmánzar y productor del programa MUNDO VERDE, con más de 20 años dedicado a la inversión, protección y defensa de los recursos naturales y el medio ambiente a nivel nacional, nos ponemos a su disposición sin tiempo y de forma honorífica a dirigir, la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales de forma tal que el mundo en los próximos veinte años le recuerde como el presidente que transformó la República Dominicana en materia de Medio Ambiente y Recursos Naturales en Nuestro Jardín del Caribe.
Muy respetuosamente nos despedimos de su excelencia,
Sr. Ignacio Joga Isa
Presidente Optica Almánzar y Productor Mundo Verde.
Diario Libre. Viernes 29 agosto 2008. Pag. 31 (no encontré vínculo digital)
No dudo de las buenas intenciones de este señor, porque en realidad la situación medio ambiental en nuestro país está color de hormiga. Pero hacer una carta pública… hummmm, no sé, como que no me cuadra bien. Quizás debió cabildearlo con discreción, quizás no lo asesoraron bien, pero como todo en este país levanta suspicacias, esta carta puede que no sea tan bien interpretada por el público en greneral, yo, incluída.
Jueves, Agosto 28, 2008
· Archivado en Anécdotas, Cultura General, La vida · Tagged El día a día, Las mujeres, Los enredos de la mente, Los hombres
¿A veces? A ver si alguien se identifica con esto.

¿Te recuerda a alguien?
Caso 1: Estás en una reunión o un coro informal con los tígueres de la universidad o el trabajo, hablan plumas de burro y entre esas la necesidad de las mujeres de siempre ir al salón y su fobia por la lluvia. De ahí caen en los desrizados y los moños duros. En eso hay uno que te pasa la mano por la cabeza o el cabello en chercha, que tú te la llevas pero no te la llevas, o espera que pase esa conversación y a manera despreocupada que te toca los cabellos.
Caso 2: Te topas por ahí con un tíquere que tienes mil dos años sin ver, del viejo coro. Si estás delgada, más va a suceder. Pues que el tipo te abre los brazos y te saluda, abracito, y como tu ‘ta y percibes que te toca en la cintura, sin razón y sin malicia. Te la llevas y no te la llevas.
Estas situaciones pasan con frecuencia, y en un análisis concienzudo y profundo que hacía con mi hermana, a quien le llamó la atención el fenómeno en primer lugar, nos dimos cuenta que al parecer los hombres hacen eso para percatarse de lo falso o genuino de lo que ven. Así es, a los hombres les pica la curiosidad de que si ese pelo tan bonito y brillante es realmente tuyo, o son extensiones, o se sienten como una brocha o es “pelo bueno”. También si es que te has mantenido flaca con ejercicios, o si es una dieta o tienes faja puesta para ajustarte esos pantalones. Por supuesto, no lo van a preguntar porque “eso no me importa”, o “de’pué cree que ‘toy atrá’ de ella”. El punto final es que si lo pregunta sin interés una cree que es pájaro, y eso ellos lo saben. Así que buscan las formas más discretas de saber.
Siempre he creído, para beneficio de los hombres, que ellos son más directos y sinceros, menos siniestros y envidiosos que las mujeres, pero creo firmemente que son bien curiosos y si averiguan “algo” como que esa apariencia de megadiva de Fulana en la oficina es un espejismo, aunque son más discretos, no son baúl de nadie. Así que, ya presentado el tema, fijémonos a ver si nos siguen pasando esos casos, y en qué condiciones
Martes, Agosto 26, 2008
· Archivado en Acabadera, Cultura General, De vivir aquí, y otros males · Tagged El desahogo
Maravillosa la clausura de los Juegos Olímpicos. La verdad es que esos chinos se la comieron (igualito que aquí). Las chinas con esos trajes con cascabeles y la música. Demostraron que con lo propio de la cultura, lo popular y común se puede hacer algo muy sofisticado y de muy buen gusto (¡oíste Omega!)
Por suerte que a veces los comentaristas de RNN dejaban de hablar y uno podía oír la música. Además de las voces de quienes desde allá anunciaban lo que iba a suceder a veces se dejaba escuchar la última frase o palabra y uno tenía idea de lo que iba a suceder en verdad. Nunca vi a la atleta cubana que iba a formar parte de la comisión de atletas quien estaba supuesta a salir junto con el de Corea, el ruso y la alemana, pero tampoco sé si es que hubo una contingencia o simplemente no era el plan, tampoco los comentaristas… dijeron lo que pasó.
Bueno eso pasa con todo evento internacional que se pasa por un canal local. Le hablan por encima, no se puede apreciar bien el espectáculo porque mientras se desarrolla, hablan de que si la vieja Fefa se casó otra vez o que si Elenita Santos cantará junto con Joseíto Mateo en una tertulia en el patio de su casa. Prefiero muchas veces verlo en el canal matriz extranjero si es posible (Oh, Guacanagarix ¡Cuánta paradoja!).
En fin, ya se acabaron y traemos 2 medallas. Tenemos que sentirnos orgullosos del esfuerzo y tenacidad de nuestros atletas, que comiendo guineítos con espaguetis (¿no es lo come Phelps?) lograron oír nuestro himno nacional por allá.
Lunes, Agosto 25, 2008
· Archivado en Experiencias De Un Ruyío · Tagged La Vida de Peloponeso García, Peloponeso García
¡Plop! ¡Plop! ¡Ti plop! Ese era el único ruido que se oía en el rústico apartamento. Claro, son las 4:30 de la tarde del martes y el agua llega a las 4 en punto, a veces. La llave del fregadero es muy vieja, le hace falta una zapatilla nueva.
Se oye como una estampida desde el primer nivel. Alguien parece tener prisa para llegar al segundo piso. Los escalores tienen pedazos quitados como con mandarria. A ninguno de los beneficiados con los apartamentos que dió Balaguer en Los Jardines del Norte en el ‘70 parece importarle el estado general de los edificios.
¡Plop! ¡Plop! El ruidito sigue rítmico , junto con un reggaetón de moda, y una salsa de Gilberto Santa Rosa y la última de Camargo y Luciano todo desde el patio de atrás y el apartamento de al lado. Manos tamblorosas buscan la llave de la puerta del A2.
-¡Recórcholis! ¿Dónde está la llave?-dice con agitación.
¿Recórcholis? ¿Qué dominicano del siglo XXI o del XIX diría “recórcholis”?
-Aquí está. ¡Ni cuántas cerraduras! ¿Por qué mamá cuando sale las pone todas?- Hablaba muy apurado. -No debí comerme el yanihuevo. Esa doña lo que vende es carnita, no se especializa en yanis.- Se reprochaba a sí mismo en voz alta.
Entra velozmente, deja tiradas la carpeta con hojas fotocopiadas y folletos que traía y las llaves. Directamente al baño. Ya no se oye la gotera en el fregadero.
Peloponeso García nunca ha sido bueno para trabajos de plomería, o electricidad o cualquier trabajo que implique fuerza o destreza manual. Pero esta vez llegó a tiempo, y una situación de proporciones épicas pudo evitarse por su celeridad.
-¡Qué calamidad! El tanque ‘ta vacío y papá no lo arregló.- Muy tarde para lamentar. Abre la llave del lavamanos y sólo sale un chorrito de agua interrumpido por las embolias gaseosas de una tubería que sólo se llena de aire. Sólo le queda agarrarse de su cubeta y tocar la puerta de enfrente…
(Continuará la próxima semana)

Esta obra está bajo una licencia de Creative Commons.
Miércoles, Agosto 20, 2008
· Archivado en De vivir aquí, y otros males
A veces uno agarra el periódico para informarse, y (afortunadamente) se encuentra con un despliegue de humor negro que no tiene madre.
Hay una noticia muy cómica: La Asociación Nacional de Vendedores de Productos Agropecuarios “Los Caballitos”, denunció que el Ayuntamiento del Distrito Nacional, desde el pasado año a la fecha, le ha confiscado 245 caballos y 144 carretas, provocándoles pérdidas por más de RD$2 millones de pesos. Fuente Diario Libre 20/8/2008.
Es probable que estos padres de familia que se ganan el sustento de sus familias de esta forma, estén sinceramente preocupados por esta situación que les perjudica. Pero no deja de ser risible que en esta “ciudad” en el año 2008, siglo XXI, en la era de la tecnología y demás, el ayuntamiento tenga una disputa con vendedores ambulantes en carretas, que entorpecen el tránsito y envían a la ciudad al finales del siglo XIX. Privamos en adelantados, las autoridades hablan tanto de metro y metro (hace como 100 años que hay metro en Nueva Yol), de telecomunicaciones y la brecha digital… Además ¿Los Caballitos? ¡Y ese nombre! Es difícil que los tomen en serio en un tribunal, o en el ayuntamiento. Creerán que es una broma, pero qué se podría esperar.

¡Qué hermoso, un caballo silvestre! Pastando en un residencial para luego trabajar en su carreta. ¡Que viva el dueño!
¡Caramba, déjenles sus caballos a esos vendedores! Sólo hace más pintoresco el entorno (¡Dios nos libre!). Hasta el nombre de su asociación es pintoresco. Permítanles la circulación libre y despacio de sus viejos caballos que comen menos que un buitre en Munich. Esos corceles nobles y honrados jartos de vida, que por su trabajo tesonero están cansados de respirar. En fin, todo el mundo tiene derecho. Voy a ver si consigo un poni.
Desde que lea otra noticia así, la publico.
Sábado, Agosto 16, 2008
· Archivado en Acabadera, De vivir aquí, y otros males · Tagged Ciclón, Gobierno, La luz, Tormenta
Oh, oh, oh. ¿Pero hasta cuándo? ¿Hasta cuándo seguiré sorprendiéndome? Ya para este tiempo, nada debería ser extraño. Pero, si se pierde el efecto sorpresa, las cosas no serían tan interesantes, ¿no? Pues ayer la pasé de aquí para allá haciendo todo tipo de diligencias en las calles de Santo Domingo. Como siempre una experiencia (poco) reconfortante al ver cuánto hemos avanzado en nuestra sociedad.

Después de una lloviznita a la dominicana
Ya la muy ineficiente solícita oficina de meteorología había dicho que venía una onda tropical de poca monta y por ello no me sorprendió la lluvia, ni los tapones, ni las inundaciones de las calles (desde que alguien escupe se inunda la Bolívar). Ya en mi refugio, disfruto de la la lluvia, por supuesto, no hay luz. Hasta saco mis maticas a coger fresco. Como no hay cosa mejor para arrullar a uno que un aguacerito inofensivo, me paso la noche prácticamente muerta para revivir al otro día.
Al amanecer, ¡oh sorpresa! La vaguada se había convertido en tormenta, Fay, según tengo entendido, e inundó comunidades y vi en la tele un resindencial y la gente con todo perdido. Dicen que a las 7 de la noche fue la transformación. A esa hora teníamos el radio prendido. Nunca se oyó voz de alarma. Uno se entera del peligro al que estaba expuesto luego de que pasó. Con razón tanto viento… Pero no pienso en la ineficiencia limitaciones de meteorolgía aquí, ni que este gobierno tiene un fucú con los fenómenos atmosféricos que siempre son algo trivial y que al llegar son catástrofes (nada que ver con lo del huracán Georges y Yahoo weather o Noel y Olga). Lo que pasa es que es una estrategia para que no panda el cúnico y la gente salga de sus casas con tranquilidad con el agua al cuello. Mejor eso que salir corriendo por las calles secas, no se vayan a tropezar y romperse la boca.
Notita aparte: el Canciller de la República dice en la tele que este gobierno comienza bien, con mucha agua, eso indica que este período será fructífero.

Gracias a Dios, después de la tormenta viene la calma
Miércoles, Agosto 13, 2008
· Archivado en La vida · Tagged Amor, Dominicanos, Mi país
Me puse a ver la inauguración de los Juegos Olímpicos y el desfile de países con sus banderas. Nuestra delegación, aunque pequeña, para mí fue la más significativa. A veces me desencanto de mi país, de las cosas que suceden y de las que dejan que sucedan. Puedo enumerar cientos cosas que no me gustan y las puedo resumir en tres. Pero también puedo enumerar mil y una que sí y las puedo resumir en una frase “amor a la patria”.
Quizás porque la amo tanto es que me duele hasta el tuétano lo que a veces pasa. Pero es reconfortante ver el esfuerzo y el orgullo de los atletas dominicanos en China. Ojalá ganen, ojalá les vaya muy bien y ese amor a la patria sea el motor que los mueva. Olvidándonos de Gobierno y Estado, esta tierra se merece todo lo bueno que podamos darle, porque nos ha dado a todos, los buenos y malos, lo mejor de sí.
La más hermosa bandera, el escudo más significativo, la más bella tierra, y el cielo más azul. No hay lugar como el hogar, y por más que uno brinque y salte, al final, uno muere aquí.
Viernes, Agosto 8, 2008
· Archivado en De vivir aquí, y otros males
Yendo a las 7:50 am, hora pico en las calles de Santo Domingo, ya uno está metido en un tapón. Hay que aguantar los motoconchos yendo de aquí a allí en zig zag entre los carros, con el alto riesgo de que rayen el de uno. Los peatones que cruzan en verde para los vehículos, las voladoras, los carros públicos, los vendedores de frituras apostados en un lado de la calle con su sistema de servicio al carro, y el gentío alrededor. ¿Les parece familiar? En realidad no es un paisaje muy inspirador. Si a esto le sumamos un Amet en la intersección, entonces podemos considerar estar en nuestro infierno de Dante por unos 20 minutos más.
La indignación y el fastidio se potencializan cuando ya tocando el turno a mi vía, el Amet no le da paso, y permite el paso a tooodos los carros de la avenida perpendicular (Aut. Duarte) de oeste a este. No me la estaba llevando, creía que era otro huevo puesto por los Amet, pero de repente sale un policía de los Lince, vestido de negro, se atraviesa en la Aut. Duarte, apura a los a seguir cruzando y yo creí que ahí se iba a tirar la DNCD o los SWAT. Quizás estaban persiguiendo a alguien o habían encontrado a los responsables de tirar a Pedro en el pozo. Todo ese allante, ya esperaba que sacaran las armas largas y yo lista a tirarme en el suelo de mi carro. “Por fin un operativo para sacar delincuentes de las calles”, pensé.
¡QUE INGENUA!¡Tantos años viviendo en este país, y todavía tengo esperanzas! La razón por el que hicieron todo ese desorden fue para que dos yipetas oficiales (0-45 y otra) cruzaran hacia el elevado de la Kennedy. El desorden no paró hasta después de cruzar el primer elevado. No tiene sentido, por qué hay que hacer tanto aspaviento para eso. Es un funcionario del estado, no el presidente de la República. Este tipo de acciones hacen que les pierda el respeto a las autoridades y muestran que son unos nuevos ricos llenos de complejos de inferioridad y delirios de grandeza.
Miércoles, Agosto 6, 2008
· Archivado en Cultura General, La vida, Las mujeres · Tagged Barrigas, El día a día, Moda, Tendencias
Bien, después de despotricar en contra de los hombres que enseñan sus barrigas y áreas pudendas, tuve mi galleta sin mano el otro día como quien dice: “¿Quieres ver algo patético? ¡No será un hombre!” Absorta yo sentada en el parqueo de una otrora prestigiosa farmacia que ya no sirve para nada, esperaba a quien venía, y pensaba en la inmortalidad del cangrejo y cómo él no camina para atrás, sino que es de lado… Pues así tratando de resolver los problemas del país se detiene a mi lado un vehículo rojo, al que no le presté atención con la última canción de la última estrella “pop” a un alto volumen. Ni volteo a mirar, pensé que sería un jevito “wannabe” (este anglicismo sí que me gusta) tratando de llamar la atención.
Pero cuando quien ocupaba el vehículo (yipetica) cruzó frente a mí quedé absorta. Era una señora en sus 40’s, no es que fuera vieja ni nada, un cuerpazo y todo, pero llevaba unos pantalones muuuy cortos de cuadritos talle bien bajo y una camiseta corta con to’ eso afuera, el pelo corto y una gorra. Entra a la farmacia, resuelve y rápidamente sale, se monta en su yipeta, musicón y por ahí se va. Lo que me chocó de esto es que siendo una mujer a todas luces posible madre de un adolescente, no se ubicaba en tiempo y daba la impresión de estar desesperada por algo. Y alguien dirá: “¡Caramba! Si tiene su cuerpo bien y ‘ta dura que ande como quiera.” Así es, pero queda el amarguito en el pensamiento, de que esa señora anda en busca de un varón. Sip, yo lo pensé, imagínense lo que pensaría cualquier hombre dominicano con esa mente limpia y diáfana que tiene. Y bueno puede que en alguna ocasión hasta yo he salido a las calles vestida como Barajita, y habrá otra sentada en un carro mirándome…
Viernes, Agosto 1, 2008
· Archivado en Cultura General, La vida, Los hombres · Tagged Barrigas, El lado negro de la vida, La vida, Autoestima
Al andar por las calles, no en revistas, ni en la tele, me he topado con uno de los espectáculos más patéticos, bochornosos y, considero yo, una muestra del machismo animal e ignorante del hombre mal educado dominicano.
¿Quién de nosotros al ir por ahí no ha visto a algún señor, de cualquier edad andar orondo con la camiseta doblada hasta el pecho enseñando su barriga y los pantalones a media narga? ¿O a algún chofer de carro público o picher de guagua mostrar sin recato la barriga y más allá? Será el calor. Pues bien, es un acto de mala educación, pues se supone que los hombres no deben andar sin camisa donde hay damas (claro excepto en playas y afines) y menos en la calle y deberían tener bien puestos los pantalones. Lo considero patético porque, no es que me gusten mucho los cánones de belleza impuestos por la sociedad y que caen en el hedonismo, pero esas barrigotas cerveceras y ese pelambre crespo alrededor de un ombligo que luce profundo como un hoyo negro del espacio, no son inspiración ni siquiera para Botero. Si a esto incluimos la osadía de revelar su gusto por ropa interior roja, o su desinterés porque esté limpia, la cosa es de espanto.
Es bochornoso, porque todo aquel que conozca algo de urbanidad y buenas costumbres se reirá de su falta de educación doméstica. Es machismo porque no hay otra explicación para que un señor cuarentón ande pavoneando una barriga peluda como de 7 meses como si fuera alguna especie de señal del macho alfa o como si tuviera la cadera como modelo de Hugo Boss.
¡Qué nos falta! Antes los caballeros cedían el paso y los asientos a las mujeres, se ponían la camisa “juyendo” cuando llegaba visita a la casa, no dejaban que les vieran los calzones, etc. Pero ahora, no sólo hay que aguantar las despachotadas animales de algunos, si no que tenemos que ser continuamente abofeteadas implacablemente por el orgullo masculino ondeando como bandera. Quizás sea venganza, porque no es mentira que hay muchas enseñando lo que no deben… Puede que sea un derecho, una manifestación de la falta de complejos… Pero debe ser un deber el respeto a los demás. Esta sería una peñita interesante.
No critico las barrigas, todo el mundo tiene derecho a tener y cuidar la suya, es el exhibicionismo descarado lo que considero hiriente, porque además de la barriga enseñan más mucho más y una se espanta.