Lo primero que debo decir es que soy cristiana evangélica.
Lo segundo es que cuando uno hace un propósito, nunca debe romperlo, sin importar las situaciones atenuantes. Si hemos decidimos rebajar, no importa lo que nos digan, si que ahora somos anoréxicas, o que no seas aguafiestas, o que el hociquito y las orejitas fritas no tienen grasa. No, no, no.
Si queremos estudiar alguna maestría para progresar en nuestra carrera, tenemos el tiempo y el dinero, no importa que haya recesión, o que a nuestra mejor amiga, la tipa que vende en la oficina le va a embargar el carro porque no ha pagado por los blumen y las medias panties que compro, o que nuestro querido tío hermano del primo de la tía segunda del abuelo de la prima de nuestra madre se cayó de un motor y se partió una pierna y hay que trasplantarle cabello y se necesita el dinero que con tanto esfuerzo has ahorrado. No, no, no. Ese dinero es para estudiar.
Yo me había propuesto que no volvería a ver una película dominicana en mi vida. Ta bueno que me pase…

Hasta cuando




Hipólito Delgado escribió,
Domingo, Enero 18, 2009 @ 4:46 pm
Bueno, esa es una promesa que yo también he hecho y planeo seguirla. Solo volveria si promete ser algo serio, pero no aparenta que pasara en el “cine” dominicano.