Archivos para De vivir aquí, y otros males

¡Llénalo!

Si es como yo, que hace tiempo dejé de enfermarme el espíritu y provocarme gastritis por revisar el periódico los viernes en la mañana y estar pendiente del precio del barril de petróleo para salir juyendo a echar gasolina antes del sábado o esperar, es posible que me entienda.

Como tengo un carrito económico en cuanto a gasto de combustible se refiere, me sale mejor llenarlo cada 10 días o algo así y, me parece, que la gasolina me rinde más. Pues, también tengo entendido que es mejor echar tempranito en la mañana o en la noche cuando no está tan caliente el ambiente (como ven aunque no estoy pendiente, por otro lado estoy pendiente). He probado todas las maneras de echadera de gasolina y he desarrollado ciertas reglas para mentenerme con vida:

1. No ir a echar gasolina temprano si ya he desayunado, me cae mal y me da acidez

2. No ir de noche antes de acostarme, porque me dan pesadillas y me da acidez

3. No confiar de que tengo la tarjeta de crédito, siempre voy con efe, a veces el banco la bloquea

4. Si voy a llenar el carro no voy con menos de 2000 pesos, por si acaso (tanquecito de 10 galones)

5. Ir a una bomba cerca de la casa o de algún familiar cercano, por si acaso hay que dejar el carro en garantía e irse a pie

No saber a cómo amanece el galón de gasolina ha servido para mejorar mi calidad de vida y mi relación con los demás. Espero que eso no cambie por ahora, que será cuando los 2000 pesos de seguridad no alcancen.

Dejar un comentario »

¿¡Dónde están los Amets cuando uno los necesita!?

Imagìnense esto: 11/09/09  8:00 am. Voy va para mi trabajo por la 27 de Febrero para coger el túnel, pues eso es progreso y se supone que uno llega más rápido, y, por suerte, no lo llenaron de yuca como había sido prometido por administraciones anteriores.  Voy pensando que me evitaré muchos semáforos, motores, vendedores ambulantes, y por encima de todo a los Amets, que ya me tienen media mañana perdida, porque, en las intersecciones con todo y semàforo, ellos actùan de manera infalible para provocar más confusión y caos y tapones al ya maltrecho tránsito de esta capital del siglo XXI.

Paso la Defilló y ya voy a los carriles “expreso” cuando ¡oh, sorpresa! El taponazo para entrar al túnel. Siempre pasa porque los vehículos que vienen en el carril de la derecha, y extrema derecha, quieren entrar a como de lugar en el túnel, pero ahora era diferente,  más largo y lento el tapón, incluso dentro del túnel estabamos parados.

Gracias al buen mantenimiento del sistema de ventilación, ya yo voy “setiá” que hay que atravesar rápidamente para que el carro no se llene del humo de escape de los otros vehículos, cosa que pasa con todo y el aire acondicionado y las ventanas cerradas. Pero hubo que tumbar par de años de vida con la intoxicación por el smog.

 Cuando seguimos veo a tres carros parados en medio del túnel de la 27. Parece que uno se había dañado, otro le daba asistencia y otro no sé que hacía. Entonces llega a mi mente la pregunta sin respuesta ¿para qué es que sirven los Amets? ¿No deberían estar aquí con una grúa, resolviendo? Este país me está llevando al nihilismo.

Dejar un comentario »

Sólo para echar vainas

Esta entrada está dedicada a mi querida hermana, estoy aquí escribiendo esta entrada desde el celular, y, quizá no para otros más tecnológicos, para mí es un avance más para no quedarme atrás.
Pues mi hermana no se ha podido conectar aún, pero yo ya pude.

Comentarios (2) »

¡¡El Querido!!

Estoy enojada, mejor dicho decepcionada, no, mejor estoy perturbada. La verdad es que no sé como estar. Yo creo que hasta risa me ha dado,  ¿qué más se puede hacer? Creo que ser sarcástica.

El diputado por Puerto Plata del PLD (¿cómo?) el señor Alfonso Crisóstomo, es una persona que habla con la verdad, con una mente muy limpia (¿de qué? quizás de sentido común). Le apodan “Querido” pues al parecer desde hace mucho tiempo goza del aprecio de todos los que le rodean. Además es un hijo abnegado y respetuoso que “honra” a su viejo padre, el cual recibe de manera agradecida lo que su hijo le trae como ofrenda, con el “sudor de su frente”.

Está cansado de que personas, quizás con una motivación “amarillista”, se inmiscuyan en los asuntos privados del estado, como es el manejo de la nómina especial del Congreso de este paisaje para darle boronas a las personas. Parece ser que es asunto exclusivo de los legisladores de turno lo que se hará con ella: si se le compra un colchón a algún damnificado, si se regalan planchas de zinc durante la campaña, o si nombran en el Congreso a su tío y a un amigo del primo del vecino que es como hermano de su abuelo o si nombran a todos los de la fila (recordemos que en los pueblos todos se conocen y son como familia, así que ¡qué gran compromiso!)

Pues él dijo: “Que lo sepa la opinión pública que tengo a mi papá en la nominilla y nadie me va a sacar a ese viejo que come de su hijo, ni Valentín me lo saca”. ¡Qué gran hijo defendiendo la comía de su pai! Su padre le dió primero, así que le toca ahora a él ayudarlo. ¿Quién puede pretender que un hijo no ayude a su padre? Nadie. El problema está en que mi papá no está en nómina, ni el papá de ningún otro dominicano que  SI paga impuestos por ABSOLUTAMENTE TODO, y creo que todos también tenemos el deber de defender la comía de los pais de nosotros.

Y como ahora todo el mundo se enteró que hay comida para los viejos padres en el barrilito del Congreso, y que su papá es un beneficiario, se va a armar el despelote y todo el mundo va a querer que su papá cobre también (como es mi caso y creo que todos deberían cobrar). Para remediar este predicamento “Querido”  someterá al Congreso un proyecto de ley para que nadie se entere de lo que ellos hacen con los cuartos míos, los suyos, los de ella y los de aquel.

Pero “no os preocupéis” porque nadie le hará daño a ese hijo abnegado y eso se va a quedar así mismito como está, ¿o no?

Dejar un comentario »

¿Será abuso infantil?

Hace poco andaba practicando el deporte universal, el que ha hecho florecer a grandes ciudades a traves de las edades y lo que mueve la economía de este planeta más que otra cosa: las compras.

Como andaba con mis hijas pasamos por una gran tienda de juguetes y muebles para niños, y parada obligatoria, con la famosa advertencia que viene desde nuestros antepasados: “es sólo a ver”. Pues las pobres niñas viendo y viendo, tocando y comparando, hablaban entre sí que si ellas tienen ésta muñeca y no ésta, que si Fulanita tiene ésa misma y que la rompió, y otras muchas cosas que son el entrenamiento para un adecuado y discreto tijereo adulto.

Andando y andando no faltó que pidieran algo. Y otra cosa, también andaba con mi hermana (tenemos un gran equipo para las Olimpíadas) y se le ablandó el corazón, y a mpi también, hacía mucho que no le comprabab algo a las niñas así que vimos los precios…

Imagínese la carita de un pobre niño pidiendo un juguetito, pequeño y simple con las ilusiones y grandes expectativas y que el adulto al ver el precio tenga que decirle que “NO”. ¿Provocará traumas? ¿Iniciará una serie de eventos que llevarán al individuo en cuestión a ser un adulto despilfarrador o tacaño? ¿Será un infeliz?

No lo creo, quien se va a traumatizar será el padre, la madre,  tía o abuela que tenga que aguantar los llantos y lamentos del niño y además tener que explicar por qué se necesita dinero para comprar y que éste es escaso…

Comentarios (1) »

Me doy en el pecho tres veces

No me gusta cuando esto me pasa, en serio. Siento que lo peor de mí sale a la superficie, que una parte muy sórdida es la que encuentra humor en situaciones por demás desagradables.

Pero no pude evitar tener una risilla allá atrás, sólo contenida por la razón al leer en la noticia que una señora casi se va porque se tragó su caja de dientes cuando se comía un plátano. Pero bueno, no sólo que el plátano embrutece, como dicen algunos, sino que atenta contra la vida de personas con prótesis dentales…

Y el robo en el hotel al representante de Richard Clayderman, que parece es dulce pa’ que le roben, donde ál tipo le dan una llave de la habitación en recepción y arriba de eso la copia de la caja fuerte no abre y el buen samaritano va y le abre la caja fuerte para que “abra” por ahí mismo con los cuartos. Dizque somos tígueres, pero a veces nos toman el pelo.

Bueh, parece quen adie escapa al morbo, espero no ser una víctima y que entonces otro se ría de mi desgracia…

Comentarios (1) »

El servicio al cliente

Creo que para ser un “pueblo que canta”, “gente alegre”, “con la música por dentro”, “que baila sola” y etc., etc., etc., tenemos un pésimo servicio al cliente.

Uno espera que esa  gente alegre que canta y baila sin música y que siempre ríe, atienda a otra persona en base a esas características. Pero pasa, salvo contadas excepciones, todo lo contrario. En todos los servicios que tienen que ver con atender directamente a personas, léase clientes, la cosa es muy mala. Y qué paradoja, dependemos del turismo.

Uno entra a una oficina, más si es del estado, pregunta en información cuáles son los pasos que se deben tomar para papeleo “x” y la tipa, comiendo de una funda llena de grasa con fritos verdes y salami o metiéndose en la boca un gajo de china, te dice con la boca llena la mitad de lo que debes saber. Voy a una tienda (Conforama, sí en mi bló puedo decir lo que quiera) pregunto por unas lamparitas, hay un tipo tirado en un sofá al que le pregunto y ni se mueve, y dice que le pregunte al de adentro que es el que sabe, que tampoco sabe. Cuando voy a pagar (cuánto quería esas lámparas) la cajera está hablando por teléfono y le dice a la persona con quien habla (imagine el tonito de grillo y el desdén) “te llamo ahora que tengo que ir a pasar una tarjeta”.

En Carrefour voy a pagar y la cajera tiene cara de miseria, y pasa las cosas y las tira, a la pobre sólo le faltaba la pistola para darse un balazo. Y el servicio telefónico que contratan algunas compañías da vergüenza, desde cómo hablan, parece que con la boca llena, sin las “s” y sin NADA, hasta lo brutos que son que no dan para resolver un problema apretando ENTER en la computadora ni na’, y total hay que hacer el viaje a la oficina principal, porque lo que creíste estaba resuelto no se dió.

Comentarios (4) »

Desde el Guai tu kei hasta el Guai mi mai

A propósito de una valla que vi en el 9 de la Duarte que dice el mundo se acabará en el 2011 vinieron a mi mente otros episodios de acabadera del mundo que nunca se dieron.

¿Quién nacido antes del 1985 no recuerda el 1999? El mundo se acabaría o alguna catástrofe sucedería el 9 del 9 del 99. La verdad es que el dichoso día llegó y yo ni cuenta me dí.

Pero lo más divertido estaba por llegar, pues a las 12 del 12 del 1999 todo el mundo como lo conocemos llegaría a su fin. Era el Y2K (Guai tu kei para el raw dominican). Todos los encargados de sistemas estaban en cuarentena, trabajando 20 horas al día para “actualizar” los programas. Todo el dinero se iba a evaporar cuando las computadoras marcaran 00 00 del 1900. Conocí gente de los EE.UU. que “abrió gas” para su país para racionar la comida en lata que ya habían comprado. Hubo despedidas y abrazos que yo no entendí por qué tan solemnes, que luego supe fueron porque el mundo se acabaría, el agua potable no estaría en disposición y el dinero no valdría, sino el oro que uno tuviera guardado (Bárbaros, y no le dijeron na’ a uno para que uno busque refugio). Y bien, vino el famoso 2000, que como quiera no era cambio de siglo todavía, pues se daba en el 2001, y na’ pasó. Los tígueres que vendían programas para proteger los sistemas y supongo que don Microsoft se rieron con la muela de atrás.

Pues yo, sí yo, antes me asustaba un poco (cuando era niña, lógicamente) con los cuentos del fin del mundo, y las fechas tope. De hecho en mi adolescencia, cuando la Guerra del Golfo, me di mi sustico. Pero luego me puse a meditar y meditar y caí en el paleolítico de mi mente y me dije, “nadie sabe cuándo será el fin del mundo, porque según ‘Cosmos 1999′ con Martin Landau y Barbara Lane ya deberíamos estar viviendo en la luna”.

Impresionante, una mujer “tan vieja” tiene que recurrir a un pensamiento “tan infantil”  para llegar a la “madura” conclusión de que nadie sabe cuándo es que van a pasar las cosas, y eso lo dice la Biblia, nadie sabe cuándo pasará.

Mientras tanto considero que en mi querido país, la Dominicana de mis amores, donde sobrevivimos al “Guay tu kei” estamos a punto de llegar , si no es que ya estamos, en el  ”Guai mi mai”.

Comentarios (2) »

Sucumbí a la tentación

Esto es apoteósico, e inaudito. No hay tiempo para nada, no puedo escribir en el blog, sólo hay tiempo para ocuparme de mis negocios.

Sí, me he diversificado y el dinero fácil me atrapó. Ahora tengo unos negocions muy redituables, peligrosos, pero dejan para los chicles. He hecho lo que nunca pensé, he estorsionado, sobornado, robado, peleado y pagado para que maten a otros que me han hecho daño. Tengo una “familia” que me apoya y me da los trucos para continuar en el este mundo nada fácil.

Probablemente es tiempo de que piense en ir a un grupo de rehabilitación para dejar Facebook y Mafia Wars….

Comentarios (3) »

Se perdió el estatus

A propósito del día de las madres, tengo mi queja.

Algo ha pasado que de repente me doy cuenta que es muy posible que ya no soy hija de alguien. Mi condición se perdió en algún momento que no recuerdo. Esperen, sí recuerdo. El día exacto. Lo que pasa es que, a pesar de lo oinmediato, el cambio ha sido paulatino, un camino sinuoso, lento para que no duela, o ¿a quién le importa que me duela? Me da la impresión de que mis padres no me lo han querido decir, han dejado las cosas así para que yo me de cuenta por mí misma.

Pues, mí misma y yo nos hemos percatado de que para mis padres he dejado de ser su hija para convertirme en ¿una gran profesional? No. ¿Una filántropa dedicada a los demás? No. ¿Presidente de algún consorcio, artista de renombre, delincuente? No, no y no.

Dejé de ser su hija para convertirme en la madre de sus nietas. Sí, ya no importa nada más que lo quieran las nietas. Las dejan hacer de todo en su casa. Abren las gavetas sagradas, se comen lo guardado para el Jefe, al que le han llegado hasta a decir “barrigoncito”. Tumbaron el equipo de música al que no le podía poner la mano. Han roto todos los floreros que tenían ya casi una cincuentena de vida. Por menos que eso tenía yo una marca de Samurai en la canilla.

¿Cuándo me preguntaron qué quería comer para preparármelo ipso facto? Se comía lo que había y ya. Y según la abuela de mis hijas ella nunca le dio una pela a una hija suya, todo era HABLANDO que se resolvía, ni siquiera le echó un boche, para ahora yo “estar maltratando a estas niñas indefensas prohibiéndoles  hacer las cosas propias de los niños, traumatizándolas hasta lo indecible para que luego tengan que buscar ayuda de un profesional de la conducta.” Amén.

Tengo entendido que este es un ciclo. Lamentablemente mi abuela vivía en el interior y no pude disfrutar de las ñoñerías que se supone me correspondían para equilibrar la disciplina de mi madre, que ahora es la abuela de mis hijas.

Sí, y no exagero. Y tengo un relato de la vida real para demostrarlo. Para la historia llamaré a mi madre Abuela 1 y a mi suegra Abuela 2. Aquí va el relato: Padres, ex-hijos, salen al interior. Dejan prole con Abuela 2 que vive a 15 minutos a pie de Abuela 1, o sea, 5 minutos en carro. Llegan padres luego de dos días de ausencia y un millón de llamadas a la prole, recogen prole y dejan dulce de coco a Abuela 2. Cruzan calle y llegan donde Abuela 1 a dejar galleticas de Moca.  Abuela 1 se pone a llorar porque tenía mucho sin ver a la prole. Ex-hija se friquea. Abuela 1 había visto en la mañana a la prole en la iglesia, pero ¿no fue la hija la que se ausentó? Ex-hija se friquea aún más  así que  recoge prole y se van a su casa.

En fin, quien tenga a su abuelita, que la disfrute, y si está pensando en tener hijos, tenga en cuenta de que su hijo tendrá en su mamá una abuela amorosa, tierna, comprensiva y consentidora. Usted no reconocerá a la que una vez fue batuta y mano dura en la casa. Y ese día en que usted, imitando la antigua forma de su progenitora quiera corregir con firmeza una mala conducta de su hijo, un boche que le quiera echar, recibirá de ella el gran tsunami del rerpoche por el maltrato a la criatura inocente y chocará con la dura realidad de que ya no es hijo de esa dulce señora, se ha convertido en el simple padre de su nieto.

Por eso es que es mejor vivir aparte.

Comentarios (2) »