La gente espera que grandes cosas malas acontezcan para este 2009 que comienza. Si uno se pone a mirar el horizonte, como lo auguran los montros económicos que ahora saben de to’ pero no pueden resolver nada y antes no habían descubierto na’ tampoco, compra dos metros de soga y se guinda o tres yardas de tela de encaje, se envuelve encuero en eso y sale a correr a la calle con una redecilla rosada en la cabeza. O también se tira en furia con una tijera arriba de la primera dama y le recorta la ropa y el sombrerito o le corta la barba y el chalequito a Juan Ubieres que creo que enfrentando el fin serian buenas opciones a considerar.
Yo, en cambio, ya con una forma muy realista cuasi pesimista de ver las cosas de mi país, quiero esperar cosas diferentes, hasta buenas. Por ejemplo, quisiera que pequeñas cosas pudieran cambiar. Me gustaría que cuando la luz se vaya no durara más de 4 horas. Otra cosa es que los Amet-maos tuvieran sentido común y que cuando haya luz y semáforo dejen que funcionen y ellos solo moderen el transito. Me gustaría que el presidente de la República volviera a nacer y que la primera dama se pusiera otra ropa. Okey, me pasé, volver a la realidad.
Me gustaría que los funcionarios públicos incluyendo los secretarios de estado trabajaran los 5 días de la semana aunque sea hasta las 12 del mediodía. Me gustaría que los palos de luz de las calles prendieran de noche, cuando haya luz, por supuesto; que el camión de la basura no se parara en el medio de la calle y que no saliera en hora pico; que mi esposo no roncara tan duro; que los caballeros le den las sillas a las ancianas y embarazadas; que los bachilleres que se gradúan sepan leer y escribir; que Juan Ubieres se vaya del país; que las mujeres que no tienen condiciones no anden con la barriga afuera (esta hay que pensarla pues me quitarían una gran diversión). En fin muchas cositas. Creo que se me nota mucho el aprecio por Juan Ubieres y el sentido de la moda del ejecutivo…
De todas formas, creo que no debemos llevarnos de muchas cosas que salen en los periódicos y las noticias, solo Dios sabe los que va a pasar y podemos estar seguros de que si ponemos toda nuestra confianza en El, todo nos saldrá bien. Feliz Año 2009.




