Frula

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El turismo del dolor

In Acabadera, De vivir aquí, y otros males on Viernes, marzo 5, 2010 at 8:37 am

Puede que haya corazones sensibles y otros sensibleros. En ese caso, es mejor que no lean esta entrada. Escribir acerca de desgracias que afectan a la gente desde todos los puntos de vista siempre es difícil. Lamentablemente el dolor sólo lo siente quien lo padece, por más compasivos que seamos, lo más cercano a sentirlo que podemos estar es si lo hemos padecido también, y de todas formas, el dolor, AHORA,  sólo lo sufre quien lo tiene, sólo podemos acompañar…

Luego del temblor de tierra que abatió la parte Occidental de la isla Hispaniola, en enero de este año, se ha visto el despliegue de ayuda humanitaria más grande jamás visto.  Es lamentable que esto haya tenido que pasar y que muchos hayan muerto a consecuencia para que los del Primer Mundo, a los que se les había gritado ayuda desde hace tiempo, se dieran cuenta de que la calamidad ya era parte del diario vivir.

Ahora las ayudas llueven y los viajes abundan. Se ha desarrollado un flujo que ha activado las economías de farmacias, hoteles, posadas, fondas, centros de internet (con ventas de hasta 20 pesos de minutos), artesanías y guías locales. Jimaní se ha vuelto en una ciudad de mucho tránsito y sus habitantes han visto cómo la desgracia de otro a venido a beneficiarlos. Paradójico, pero es lo que pasa. Así es, en estos momentos hay una empresa nueva que sostiene el turismo del dolor que llega al lugar de desolación.

Se toman las fotos, se graban los videos, mientras más crudos mejor (dan más pena y se dona más, el respeto al dolor y la dignidad no aportan dólares). Se eligen las posadas para tener los cuarteles generales que servirán como almacenes y centros de recepción de visitantes que irán por un día o dos (hay los que van en serio a trabajar), llorarán, dejarán par de dólares  y volverán a sus países a contar que estuvieron allí y lo vieron todo; “Pobre gente, tanta miseria” dirán en el grupo de amigos, y ya.

Hay gente comprometida, que estaba metida allí mucho antes, haciendo de tripas corazón, y muchos han ido y se han dado cuenta del tiempo perdido y de verdad quieren aportar y dan su todo. Mis respetos a tantos voluntarios y otros no tan voluntarios que trabajan con tesón y sinceridad. Pero para aquellos que hacen turismo del dolor: ¿no es más rentable mandar el dinero que se iba a gastar en pasajes, transporte, comida, hotel, celular y el largo etc. a una institución reconocida? El dinero de esa manera rendiría más y se pudiera ayudar más eficaz y efectivamente. Sé de lo que escribo.

Ojalá que a partir de esto el PrimerMundo se de cuenta que éstos no son sólo morenos sin comida en un país tercer mundista con imágenes dantescas listas para grabarse y subir el “rating”  de sus noticieros, y de que los morenos que vivimos del  lado oriental no somos suficientes en ningún sentido para satisfacer necesidades viejas de los vecinos, necesidades a la que sus autoridades siempre han sido indolentes. Ojalá que la diferencia pueda verse dentro de poco y que no suceda lo que se pronostica.

Cuando el Presidente calló

In Acabadera, De vivir aquí, y otros males on Sábado, febrero 28, 2009 at 1:48 pm

Me preguntaron con entusiasmo si oí el discurso del Presidente Fernández ante la Asamblea Nacional, a lo que respondí que no, que no me interesó. “Pero hay que oír para hablar o criticar” me dice mi interlocutora, a lo que le respondo que hasta que no vea con mis ojos y sienta en mis bolsillos y calidad de vida los cambios, para nada habla el Presidente. Pero bueno, siempre habla y siempre hablará este y los demás, pero más que oír me gustaría ver, y sentir.

Pero lo que sí me gustó, o mejor dicho, me divirtió, fue la escaramuza del diputado con el seguridad. Dicen que el pobre hombre tenía ganas de ir al baño y no lo dejaron salir por una puerta clausurada hasta que el Presi terminara de hablar. Al parecer al hombre le pareció mejor hacer un “chou” que obrarse en el salón, así que el Presi tuvo hasta que pedir la oportunidad para continuar.

Claro que el diputado ha querido aclarar que no era al baño que iba, pero ya es muy tarde… En este país pa’ gozá na’ má se necesita una excusa, y a Dios que me libre porque puedo ser víctima de un mal entendido. Explica que lo que quería era nada más ni nada menos subir al podio donde ‘ta to’ el mundo para hablar con el presidente de la Cámara de Diputados, porque en ese momento y justo ahí fue que a él le dió la gana, porque lo estaban discriminando. La educación, la cortesía y el ser oportuno no le pasó por la mente al diputado. Pero bueh, este incidente va a servir de tema de tertulia y, en micaso particular, de risas por un buen tiempo.  ¡Ay, si no fuera por estos momenticos!

Si usted no vio el episodio entre aquí.

Cuando uno lo cree todo perdido

In La vida on Miércoles, agosto 13, 2008 at 9:00 pm

Me puse a ver la inauguración de los Juegos Olímpicos y el desfile de países con sus banderas. Nuestra delegación, aunque pequeña, para mí fue la más significativa. A veces me desencanto de mi país, de las cosas que suceden y de las que dejan que sucedan. Puedo enumerar cientos cosas que no me gustan y las puedo resumir en tres. Pero también puedo enumerar mil y una que sí y las puedo resumir en una frase “amor a la patria”.

Quizás porque la amo tanto es que me duele hasta el tuétano lo que a veces pasa. Pero es reconfortante ver el esfuerzo y el orgullo de los atletas dominicanos en China. Ojalá ganen, ojalá les vaya muy bien y ese amor a la patria sea el motor que los mueva. Olvidándonos de Gobierno y Estado, esta tierra se merece todo lo bueno que podamos darle, porque nos ha dado a todos, los buenos y malos, lo mejor de sí.

La más hermosa bandera, el escudo más significativo, la más bella tierra, y el cielo más azul.  No hay lugar como el hogar, y por más que uno brinque y salte,  al final, uno muere aquí.

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